martes, 10 de mayo de 2016

NEUROMARKETING

Antes de adentrarnos en el mundo de neuromarketing, debemos de tener clara su definición.


El neuromarketing  consiste en la aplicación de técnicas pertenecientes a las neurociencia, analizando cuáles son los niveles de emoción, atención y memoria que poseen los diferentes estímulos percibidos de forma consciente o subconsciente con la intención a mejorar la gestión de recursos en la empresas sin incrementar los gastos innecesariamente y aumentar los productos que existen en el mercado, así se mejora el bienestar social y se entiende la toma de decisión del consumidor.

Después de haber visto un vídeo ( ¿porque compramos?) de neuromarketing, he podido observar que la publicidad lucha por obtener nuestra atención y la batalla es cada vez más acalorada y más ruidosa. 

Pero también hay otras formas de hacer las cosas: el neuromarketing señala nuevos caminos allí donde las estrategias clásicas de ventas no funcionan. La gente quiere consumir y la publicidad le quiere informar, convencer, sugerir.
 Pero también da miedo pensar como esto puede llegar a influir tanto en las decisiones de las personas, aunque no sabemos si a todas las personas les afecta igual o solo les afecta a los débiles. 

Aunque hay unas cifras que llaman la atención que son:  El 85% de nuestras decisiones las tomamos de manera subconsciente y sólo un 15% se hace de manera consciente según estudios realizados

Pero no nos asustemos, ya que el neuromarketing no consiste en lavar el cerebro del consumidor. 
Su meta es estudiar qué es lo que nos gusta para darnos eso. Pero no preguntes a la gente qué es lo que le gusta y diseñes un producto con las respuestas obtenidas porque no sabemos lo que realmente queremos. Y no compramos de manera racional sino irracional.
Muchas veces compramos cosas que no necesitamos, pero las compramos o bien porque nos suenan de haberlas visto en publicidad o bien porque hay una oferta y te animas a comprarlo. Pero en definitiva, compramos cosas que no necesitamos.

martes, 3 de mayo de 2016




 ¿ QUÉ ES UN PLAN DE EMPRESA?:


Primero hay que definir que es un plan de empresa para poder entenderlo.
 
 
Un plan de empresa es una declaración formal de un conjunto de objetivos de una idea o iniciativa empresarial, que se constituye como una fase de proyección y evaluación.
 Se emplea internamente por la administración para la planificación  de las tareas, y se evalúa la necesidad de recurrir a bancos o posibles inversores, para que aporten financiación al negocio.

Pero hay que seguir un prototipo de empresa, donde primero debes de tener bien definido el modelo de negocio y sus estrategias, segundo debes de determinar la fiabilidad económico - financera  del proyecto empresarial y ya lo tercero definir la imagen general de la empresa ante terceras personas.

Después hay que seguir una serie de pautas que todo emprendedor o emprendedora debería seguir a la hora de elaborar su Plan de Empresa.

Una posible estructura para la elaboración del Plan de Empresa, que puede ser la siguiente :
  • IDENTIFICACIÓN DEL PROYECTO
  • PLAN DE MARKETING
  • PLAN DE OPERACIONES
  • PLAN DE RECURSOS HUMANOS
  • PLAN DE INVERSIONES Y UBICACIÓN
  • PLAN ECONÓMICO FINANCIERO
  • ESTRUCTURA LEGAL DE LA EMPRESA
  • CALENDARIO DE EJECUCIÓN
  • RESUMEN Y VALORACIÓN 
 
También desde la DGIPYME ( la dirección general de industria y mediana empresa) se da la oportunidad y ofrecen las herramientas necesarias, de forma gratuita, y permitir analizar la oportunidad de su negocio y examinar su viabilidad técnica, económica y financiera.
 
 Además podrá sistematizar e integrar las actividades necesarias para que su idea de negocio se convierta en realidad.
 
Pero lo importante es lo que buscan los inversores en un plan de empresa, tanto en el mercado como en la estrategia de mercado. Por un lado en el mercado se mira si es grande la oportunidad de mercado y lo que se puede llegar a escalar y después en cuanto a estrategia hay que ver si ese negocio cuenta con un plan de contingencia contra las otras compañías y competencia  y ver los riesgos y forma de acabar con ellos.

El plan: la aventura de emprender

En esta entrada vamos a comentar un juego que hemos realizado en clase. Es un juego de tablero para todo tipo de público que ofrece el proceso de emprender. 


El Plan: la aventura de emprender es un juego que fomenta el desarrollo de competencias relacionadas a la iniciativa emprendedora.



Se caracteriza por 12 meses, donde todo jugador en esa ciudad debe desarrollar su iniciativa emprendedora, para que a través de inversiones, una participación activa en el mercado nacional e internacional y la capacidad de sobreponerse a diversos sucesos a diversos sucesos impredecibles. tienes que intentar lograr la mayor cantidad de ideas innovadoras. 

 cuando empezamos el juego tenemos que arriesgarnos donde vayamos a colocar nuestra persona, ya que si sale una carta con un desastre puede que empieces perdiendo alguna de las siguientes fichas.


Hay diferentes:  


- Ideas innovadoras que aparecen en forma de una bombilla, cuantas más tengas mejor emprendedor seras del año.  

- También obtenemos una ficha en forma de persona, la cual la tienes que situar, en el distrito que más te convenga de acuerdo a tu estrategia.

- Otra de estas, es una ficha en forma de euro, un trabajador y una energía. de estas tres, recibes dos de cada una al principio del juego las cuales te sirven para poder invertir o comprar producción. según en que casilla estés situado y si la carta que aparece no te produce ningún desastre posiblemente puedes recibir alguna más de estas. 

- Cuando vamos invirtiendo podemos intercambiar nuestras inversiones por producción que las recibimos en forma de cuadrados, triángulos y círculos. 




Con este juego de mesa se pueden adquirir conocimientos y aprendizajes que pueden ser muy útiles para el usuario. De hecho, en unas pruebas realizadas en un colegio, se demuestra que, los alumnos, después de haber experimentado con este juego, han desarrollado su capacidad para tomar decisiones, para no temer al cambio, además de estar aprendiendo conceptos de una forma entretenida y efectiva. Asimismo, los resultados demuestran que se promueve la capacidad de acción para alcanzar objetivos, la capacidad para correr riesgos, administrar recursos e identificar oportunidades, así como la capacidad para encontrar sentido a las acciones que se realizan.




Entrada realizada por Irene Palanques y Judit Pesudo
 

miércoles, 27 de abril de 2016

50 AÑOS DE SPOTS


En esta entrada me dedicaré a comentar un documental visto en clase, que se realizó en el 2007 para conmemorar y celebrar el 50 aniversario de la emisión de la primera publicidad en televisión.



En este documental se recopilan numerosos spots publicitarios emitidos en esos cincuenta años, sobre todo aquellos que se realizaron en las décadas de los años 50, 60 y 70. En todos ellos se reflejan los cambios que se han producido en la sociedad española, en los papeles del hombre y de la mujer tanto dentro como fuera del hogar, en los hábitos de consumo y en las estructuras familiares. 
El documental cuenta con la aparición de expertos en el asunto, como Teresa Gimpera, actriz que narra su experiencia en alguno de los anuncios que se muestran en él; Lluís Bassat, creativo publicitario; o Santiago Moro, publicista de éxito en España; entre otros.

Gracias a este documental, podemos conocer dicha evolución y a qué se le daba más importancia a la hora de elaborar anuncios según la década y época. La mayoría de ellos eran anuncios sencillos, con eslóganes directos y canciones pegadizas (llamadas jingles) que hacían especial hincapié en los beneficios del producto que se anunciaba.  



Así, podemos saber que, en los años 50, se realizaban, sobre todo, anuncios sobre alimentos y electrodomésticos que mejoraban el nivel de vida. La mayoría de ellos se dirigían especialmente a la mujer; de hecho, Teresa Gimera explica un anuncio que protagonizó donde se mostraba una lavadora y a una mujer (ella) leyendo en el sofá de casa (de esta forma, se mostraba cómo trabajaba la lavadora y la mujer descansaba). Consecutivamente, este tipo de anuncios generarían una serie de expectativas de consumo e introduciría productos que mejorarían la calidad de vida de los espectadores.

La década de los años 60 fue de las más significativos en la historia de la publicidad, pues se empezaron a introducir técnicas de marketing norteamericanas en los anuncios televisivos para dar más fama a las marcas.

En estas décadas (y hasta la llegada de las televisiones privadas), los anuncios llegaban de forma directa a los espectadores a través de la cadena de TVE (la única cadena que había), siendo aquí cuando se empezaron a introducir celebridades reconocidas por la opinión pública.

En los años de transición a la democracia, aparecieron nuevos formatos y modelos de publicidad. En este contexto, las necesidades de la población española cambiaron, de forma que la publicidad utiliza mensajes enfocados al ocio y al bienestar.

A partir de los años 80, la publicidad se convierte en una herramienta capaz de influir en los comportamientos. Es en estos años cuando aparecen las primeras campañas institucionales, es decir, aquellas que no anuncian ningún producto en concreto, sino que se centran en mejorar la imagen de la marca a largo plazo.

Desde los años 90 hasta la actualidad, las campañas se diseñan para llegar a públicos más amplios, de diferentes países pero con la misma demanda y necesidades que desean solucionar. La publicidad, en este caso, da más importancia a la estética, a los mensajes que se transmiten y con la finalidad de intervenir en las emociones de los consumidores.

El documental termina con una reflexión sobre la eficacia de los anuncios en la actualidad en una época donde se dispone de más canales y vías de difusión y con un público cada vez más exigente.
Como previsión de futuro, algunos de los publicitarios consideran y piensan que los anuncios serán más claros y directos, más breves y que se intercalarán directamente sobre los programas. Todos coinciden en que mientras haya un público objetivo al que dirigirse, existirá la publicidad.

A continuación, adjunto el enlace del documental entero por si os es de interés:




Entrada realizada por Judit Pesudo

viernes, 15 de abril de 2016

Un producto cuesta 25 euros. Por que estas dispuesto a pagar 100?

La fabricación de un Iphone 6s Plus le cuesta a Apple unos 200 euros y los consumidores estamos dispuestos a pagar de 859 a 1079 en función de su capacidad. Los mayoristas compran el café por 5 euros el quilo, pero los clientes de Nespresso hacen colas por pagar entre 72 y 92 euros el quilo. Al igual pasa con algunos perfumes que pueden llegar a costar unos 30 céntimos y luego te lo ponen al precio que les conviene. Y por esto, hay diferentes razones que explican porque esta grande diferencia y porque los seguimos comprando estos productos a estos precios tan elevados.                                                                                                                                                                                                        En un primer lugar se encuentra el marketing que es el que hace posible que el valor de un producto no tenga nada a ver con su coste, es decir, que cuando más efectivo sea el marketing, más diferencia hay entre el coste real de producir un producto y el precio final que se pide al consumidor. Todo empieza con la psicología, por que todos los clientes que compramos algún producto nos centramos en que si ese producto es mucho más caro quiere decir que es mejor y hay ocasiones que no es así. Nos solemos centrar siempre en el valor de el producto y no nos importa el precio que haya costado fabricarlo.Por ejemplo, es cierto que los consumidores siempre comparamos a la hora de hacer una compra, pero las comparaciones que hacemos no son lógicas, ya que si comparamos un Nespresso con un Nescafé, el precio de el primero es muy alto. Pero si lo comparamos con los 36 céntimos que nos cuesta con el precio de un café consumido en un bar o restaurante, entonces es barato.                                                                                                                                     Nos dejamos influir por todos los detalles y uno de estos es el precio. A la hora de la prueba de vinos, nos guiamos por si es mas caro o no, nos influye mucho nuestra mente en estos casos, ya que si un vino vale 200 euros pensamos que es mucho mejor que uno de 100 euros pero a lo mejor no es así.La confianza también es uno de los factores que nos influyen a la hora de comprar un producto. Por ejemplo, comparando la marca blanca con una marca. El producto de marca nos parece mejor que el de la marca blanca. Su precio es mas caro pero también lo es su valor. Las marcas de toda la vida nos ofrecen confianza y tranquilidad, valores importantes para los consumidores.                                                                                                                                                                       Finalmente, también nos influye la presión de las personas que nos rodean. Esto pasa de forma con la ropa o con los productos tecnológicos. No es lo mismo llevar un experia que un iphone, si no tenemos un iphone cuando lo tienen todos tus compañeros puede que te sientas inferior a ellos y menos modernos. A medida que que la marca de teléfono o las zapatillas, hace que entre los humanos nos miremos de forma diferente. Aunque paguemos 75 euros de más para por una cosa que ha costado 25 euros. 

Entrada realizada por Irene Palanques