Aprovechando
que ayer, día 8 de marzo, es el Día de la Mujer trabajadora, me
gustaría introducir algunos ejemplos de mujeres españolas que un
día tuvieron una idea y decidieron ponerla en práctica, logrando,
además, tener éxito.
Uno de estos ejemplos es el de Judith Estrella. Judith, abandnó en el 2010 su trabajo y monrtó, con un socio, una empresa basada en el alquiler de yates de lujo, llamada Charter & Dreams. Tuvo la idea al pensar que ninguna firma lo estaba haciendo en el momento de emprender y quiso innovar.
Ahora, con 32 años, tiene más de doce yates en alquiler. El modelo de negocio de esta empresa consiste en ofrecer a sus propietarios que, en la actualidad, carecen de tiempo para hacer una vacaciones muy largas debido al exceso de trabajo. Esta empresa, además, ofrece sus barcos para reuniones de negocios o presentaciones de producto.
Otro
caso es el de Marta Esteve. Esta ha fundado empresas como TopRural,
vendida a HomeAway y que se dedica al turismo rural
nacional; Rentalia, vendida a Idealista,
donde se proporcionan alquileres en España, Italia, Andorra y
Portugal; y SoySuper, un nuevo tipo de supermercado que
te permite hacer la compra desde cualquier sitio y comparar precios.
Esta
última, facilita la compra en nueve supermercados (Mercadona,
Carrefour, Alcampo, Eroski, El Corte Inglés, Condis, DIA, Hipercor y
Caprabo). Permite hacer la compra de forma sencilla y rápida y en
cualquier momento y lugar, comparar precios entre supermercados que,
además, te entregarán la compra en el lugar y plazo
elegidos.
Judith Sendra, bióloga con experiencia en gestión de proyectos públicos, es cofundadora, junto a un físico curtido en el mercado de la electrónica de consumo y un economista, de una startup de investigación médica (Endor Nanotechnologies) que fabrica cosmética para regenerar la piel y que demuestra que se puede trabajar en oncología desde un laboratorio de seis personas y ser rentable.
Decidieron
empezar a investigar en oncología y regeneración de tejidos (esta
tecnología podría convertirse a corto plazo en una ayuda real para
tratar las lesiones en la piel de los pacientes que reciben
quimioterapia) y por el camino, mientras esperaban a los resultados
de su I+D, se encontraron con que todo lo que habían aprendido lo
podían aplicar al sector de la cosmética.
Como podemos comprobar en estos ejemplos, solo basta con tener una idea y ponerla a la práctica. Desde aquí me gustaría animar a todo el mundo, pero, especialmente, a las mujeres, a que emprendieran, adentrándose así en el mundo empresarial y ver su idea hecha realidad.
Entrada realizada por Judit Pesudo
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